Las mujeres que convirtieron la preocupación por la basura en acción por Acapulco
Turismo

Las mujeres que convirtieron la preocupación por la basura en acción por Acapulco

Publicado: 5 de agosto de 2026 a las 11:00 a.m.

Por Netzahualcoyotl Lozano

0
0
0

Ecólogas Azules: las mujeres que convirtieron la preocupación ambiental en acción por Acapulco

En octubre de 2020, mientras la pandemia incrementaba el consumo de comida para llevar y los recipientes desechables, un grupo de mujeres de Acapulco decidió que señalar el problema no era suficiente.

Así nació Ecólogas Azules, colectivo encabezado por Francis Olea de la Cruz que comenzó con la campaña “No al Unicel” y que actualmente reúne a 33 integrantes, de acuerdo con la información publicada por El Sol de Acapulco.

Una campaña que comenzó en las compras cotidianas

La primera propuesta era sencilla: disminuir el uso de recipientes de poliestireno expandido, llevar bolsas de tela y volver a utilizar envases propios para transportar alimentos.

Esa recomendación cotidiana tiene también un respaldo normativo. La Ley 593 de Guerrero prohíbe que entidades gubernamentales y establecimientos industriales, comerciales y de servicios proporcionen bolsas plásticas desechables, envases de unicel y utensilios plásticos de un solo uso para la venta y entrega de alimentos y bebidas, con excepciones específicas por higiene, conservación o necesidades médicas.

La misma ley establece que autoridades, empresas, universidades, organizaciones civiles y ciudadanía deben participar en campañas de educación y concientización sobre estos residuos.

De decir “no al unicel” a formar agentes de cambio

El trabajo del colectivo se amplió hacia escuelas, hoteles, colonias y espacios públicos, donde sus integrantes realizan actividades dirigidas a niñas, niños, jóvenes y personas adultas.

Su objetivo no es únicamente recoger basura. Buscan cambiar hábitos antes de que los residuos lleguen a calles, canales, playas o al mar.

Entre sus líneas de trabajo también se encuentran la educación ambiental, la resiliencia climática, el cuidado del agua y el fortalecimiento de la participación de las mujeres.

En marzo de 2026, Francis Giovani Olea de la Cruz participó como presidenta de Ecólogas Azules en el panel “Agua y Género”, organizado por CAPAMA, donde se analizaron la igualdad y la participación comunitaria en la conservación del agua.

La educación ambiental no puede recaer solo en voluntarias

La labor del colectivo merece reconocimiento, pero también plantea una pregunta incómoda: ¿por qué una tarea respaldada por la legislación sigue dependiendo tanto de campañas ciudadanas?

Reducir el unicel no puede limitarse a pedirle al consumidor que lleve un recipiente. También requiere comercios que cumplan la norma, alternativas accesibles, recolección adecuada, vigilancia institucional y educación constante.

Los colectivos pueden enseñar, acompañar y abrir conversaciones. No deberían sustituir las responsabilidades de autoridades, empresas y generadores de residuos.

Pequeños hábitos, impacto colectivo

Llevar una bolsa reutilizable, rechazar utensilios innecesarios, separar residuos y utilizar recipientes propios parecen acciones pequeñas. Multiplicadas por miles de habitantes y visitantes, pueden disminuir una parte de los desechos que diariamente terminan en el espacio público.

Ecólogas Azules demuestra que una campaña nacida durante una crisis puede transformarse en una red permanente de educación y participación.

El siguiente paso es que su mensaje no se quede únicamente entre personas convencidas, sino que llegue a negocios, escuelas, hoteles, mercados y dependencias capaces de generar cambios a mayor escala.

🌴 ¿Qué te provoca esta lectura?

Comentarios 0

Sé el primero en comentar

Comparte tu opinión de forma respetuosa con la comunidad acapulqueña.

Únete al Diálogo Comunitario

Para garantizar un entorno libre de spam, acoso y perfiles falsos, es necesario contar con una cuenta activa en el portal de Solo Acapulco.